El abuelo nos cuenta historias
sobre el planeta Tierra,
dice que una vez existió
allá arriba
en aquel hueco oscuro y polvoso
en donde no hay
más que viento y fragmentos de roca.
El abuelo nos cuenta historias
sobre el planeta Tierra,
era muy distinto a este,
y dice que a veces
hasta podías bailar
y correr
y subirte a las copas de los árboles.
El abuelo tiene una voz ronca,
profunda, y no pronuncia las palabras muy bien,
es como si les pasaran un trapo por encima
y algunas letras
alcanzaran a borrarse.
Dice que había una cosa
llamada mar,
otra llamada tierra,
pero dice que eran juntos
un solo planeta.
No había un planeta Mar.
Sus ojos brillan
como las estrellas,
es que las estrellas
se reflejan en sus ojos.
Se inclina un poco hacia delante
y mira el piso,
dice que dedos salían de este,
dedos verdes de marcianos.
Me miro las manos,
y no lo comprendo.
El abuelo dice que había árboles,
focos, automóviles,
y música
y dice que a veces
hasta podías bailar y correr
y subirte a las copas de los árboles.
(publicado en españa) http://www.elkraken.com/Revistes/R-Miasma-8.html
lunes 25 de julio de 2011
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